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Notas de Interés

El sentido de misión en nuestras propias vidas

El doctor Wayne Dyer del Departamento de psicología de la St. John’s University de Nueva York, en su obra “El cielo es el límite” (1) expresa que: “Las personas ‘Sin Límites’-según dice él-, suelen tener una idea de su propio destino y una sensación de ‘misión’ con respecto a sus propias vidas. Este ‘sentido de misión’ se plasma en un celo y una decisión que la mayoría de gente normal nunca entiende. Quieren conseguir completar las cosas en el campo que ellos mismos han elegido, y las áreas de trabajo y de investigación son ilimitadas.

Lo que hay que entender sobretodo, es que están vitalmente entregados a proyectos y tareas, y que su entrega trasciende sus propios mundos personales. Pueden ser desapasionados respecto a su conducta, y no les afecta que otras personas no entiendan su entrega y su entusiasmo por lo que suele ser la misión de su vida.

Si a otros les desconcierta su trabajo, ellos no gastan energía tratando de justificar la rectitud de su intención. En vez de eso, actúan, porque lo sienten en su interior. “Viven sus vidas a un nivel superior, sobre todo porque han aprendido a pensar basándose en el principio de apreciar la vida en vez de criticarla. La crítica es en gran medida una pérdida de tiempo.

Son gente de acción y están tan entregados a ella, que no tienen tiempo ni energías sobrantes para mirar por encima del hombre y valorar su propia felicidad.

“Además tienen plena conciencia de su propia capacidad ilimitada, y un enfoque sensato de la vida, que le mantiene a esos niveles. Saben que no pueden conseguir que todo el mundo esté de acuerdo con ellas en todo lo que hacen, así que no lo convierten en objetivo de su vida. Saben que preocuparse por la aprobación de los demás, o sentirse angustiados por el rechazo, es una pérdida de tiempo y de energía emotiva, así que se limitan a negarse a hacerlo. Saben que el pasado ha concluido y que el futuro no lo tiene nadie asegurado, así que procuran vivir en el presente y agradecen lo que tienen”

Referencias 1. “El Cielo es el límite” págs. 131, 132, 133, Ediciones Grijalbo S.A. 25 de junio de 1981.